Introducción
En niños susceptibles, el riesgo de aparición de síntomas de alergia (aunque no así el de sensibilización) se modifica en relación con la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga en la leche materna.
No existen dudas de que se requiere mayor investigación en relación con la ingesta de lípidos en las primeras etapas de la vida y la aparición de enfermedades alérgicas.

Pacientes y métodos
En el contexto del Prevention and Incidente of Asthma and Mite Allergy cohort Study, se analizó prospectivamente el contenido de ácidos grasos trans n-6 y n-3 en leche materna en asociación con la aparición de síntomas alérgicos al año y a los 4 años. El contenido de ácidos grasos se valoró en muestras de leche materna de 265 madres (158 alérgicas y 107 no alérgicas) de niños que participaron en el estudio mencionado. Se determinó la frecuencia de eccema al año y a los 4 años, de asma a los 4 años y, en un subgrupo de 133 niños, de sensibilización alérgica a los 4 años.

Resultados
En niños de madres alérgicas, el contenido de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-6 y n-3 se asoció inversamente con asma y con síntomas persistentes (eccema al año y eccema a los 4 años y asma a los 4 años); en cambio, no hubo relación entre los ácidos grasos de la leche y la frecuencia de sensibilización.
En niños de madres sin alergia no se observó relación entre los ácidos grasos trans de leche materna y los síntomas alérgicos; sin embargo, el contenido de ácido alfa-linolénico (18:3n3) se asoció positivamente con la sensibilización.

Conclusiones
En conclusión, en niños susceptibles, el riesgo de aparición de síntomas de alergia (aunque no así el de sensibilización) se modificaría en relación con la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga en leche materna.


    Año IX, N° 143, Junio 2008