Introducción
Aunque el índice de mortalidad temprana entre los pacientes mayores de 75 años con infarto agudo de miocardio complicado por shock cardiogénico se mantiene elevado, los autores sugieren que los resultados pueden ser mejores que lo esperado cuando la revascularización se realiza en forma precoz.
Aproximadamente 7 a 10% de los pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM) presentan shock cardiogénico (SC), que es la principal causa de muerte intrahospitalaria. La edad avanzada, junto con marcadores de disfunción ventricular izquierda (como frecuencia cardíaca, presión arterial e índice Killip) son importantes factores de riesgo para el desarrollo de SC tras un síndrome coronario agudo con o sin elevación del segmento ST. El tratamiento trombolítico por sí mismo no parece reducir la mortalidad una vez instalado el shock. El ensayo SHOCK demostró que la revascularización de emergencia mediante intervención coronaria percutánea (PCI) o la revascularización miocárdica por medio de cirugía (CABG) en pacientes con SC causado por IAM transmural, mejoraba la sobrevida a 6 meses. El análisis de subgrupos específicos indicó que la ventaja se limitó a los pacientes menores de 75 años y se comprobaron peores resultados en el pequeño grupo de pacientes de 75 años o mayores. Dada esta observación, generalmente se ha considerado que deben evitarse las estrategias invasivas precoces en ancianos con SC, y aún los lineamientos del American College of Cardiology y de la American Heart Association recomiendan utilizar la PCI primaria para el tratamiento del IAM con SC únicamente en menores de 75 años.


Métodos
Bajo la hipótesis de que el análisis de subgrupos del ensayo SHOCK podría no aplicarse a la población general de ancianos, los autores realizaron un análisis prospectivo de todos los pacientes mayores de 75 años con SC causado por IAM de 24 horas de evolución tratados mediante PCI temprana en la Clínica Mayo, desde el 1º de enero de 1991 hasta el 31 de diciembre de 2000, con la incorporación de datos demográficos, clínicos, angiográficos y de los procedimientos realizados. El estudio incluyó a 61 pacientes con edad promedio de 79,5 ± 3 años, con y sin elevación del segmento ST, dado que el índice de mortalidad por SC es semejante en ambos grupos. Se diagnosticó SC cuando la presión arterial sistólica era menor de 90 mm Hg durante más de 30 minutos o si era necesario el tratamiento inotrópico a fin de mantener una presión arterial de 90 mm Hg o más. El IAM se definió mediante la presencia de 2 de 3 criterios: precordialgia, cambios electrocardiográficos y elevación del nivel de las enzimas cardíacas a por lo menos el doble del límite superior del rango de referencia. Se consideraron arterias coronarias enfermas las que tenían estenosis de 70% o más. En los pacientes con estenosis > 50% en el tronco coronario izquierdo se consideró que había enfermedad de 2 vasos si existía dominancia derecha y de 3 vasos cuando la dominancia era izquierda. Se definió el éxito angiográfico como la PCI con estenosis residual < 50% en al menos 1 sitio de tratamiento, y se habló de revascularización completa si no quedaban estenosis de 70% o mayores. Mediante estimaciones de Kaplan-Meier se confeccionaron las curvas de sobrevida libre de eventos. Se advirtió un elevado predominio de antecedentes de insuficiencia cardiaca congestiva, hipertensión e hiperlipidemia. Cuarenta por ciento de los pacientes presentaban IAM anterior, 28% eran diabéticos, 45% tenía antecedentes de tabaquismo y 21% tenían antecedentes de revascularización miocárdica. La mayoría no recibió tratamiento trombolítico previo a la PCI. La fracción de eyección ventricular izquierda promedio era de 30 ± 10%. Todos los pacientes fueron tratados con inotrópicos intravenosos y a 39% se les colocó un balón de contrapulsación intraaórtico. Angiográficamente, 26, 33 y 41% de los pacientes presentó enfermedad de 1, 2 y 3 vasos respectivamente.


Resultados
De las 53 lesiones registradas de acuerdo con los parámetros de la American Heart Association, 4 fueron B1-, 8 B2- y 41 tipo C. La PCI se realizó 8,0 ± 7,2 horas tras el inicio de los síntomas de IAM. Se trataron en total 100 lesiones, con éxito angiográfico en el 91%. Se observó flujo TIMI (trombolisis en infarto de miocardio) grado 2 y 3 en 17 y 67 lesiones respectivamente, lográndose con menor frecuencia en los pacientes que fallecieron durante la internación. En 52% de los pacientes se realizó sólo angioplastia y en 44% se desplegó al menos un stent. Un paciente fue tratado mediante trombectomía reolítica y otro mediante aterectomía. En 43% de los procedimientos se administraron inhibidores de glucoproteína IIb/IIIa. Se logró revascularización completa en 28% de los pacientes. El índice de mortalidad inhospitalario fue 44% (27 pacientes). Otro paciente falleció dentro del mes. Las complicaciones inhospitalarias comprendieron: insuficiencia renal (6 pacientes, 9,8%), complicaciones vasculares, fundamentalmente formación de hematoma, (3 pacientes, 4,9%), accidente vasculocerebral (3 pacientes, 4,9%). Se realizó un CABG electivo en 1 paciente (1,6%). Durante el período de seguimiento promedio de 49 meses ocurrieron 13 decesos adicionales. La estimación de Kaplan-Meier mostró una tasa de supervivencia promedio al año de la intervención de 75%.


Conclusión
El estudio demostraría que se puede realizar una exitosa revascularización percutánea de emergencia en la mayoría de los pacientes ancianos con SC provocado por IAM. Pese a que el índice de mortalidad asociado al SC en pacientes añosos permanece elevado, es inferior al previamente informado en un ensayo aleatorio. Concluyen los autores que la revascularización precoz se debe considerar el tratamiento de elección en los pacientes añosos con SC post IAM, aunque el tratamiento debe ser individualizado de acuerdo con las otras enfermedades del paciente.


    Año IX, N° 139, Febrero 2008