Introducción
En una gran población de pacientes con insuficiencia cardíaca crónica se encontró que la edad y la diabetes fueron los mayores predictores independientes de riesgo.
La insuficiencia cardíaca crónica (ICC) es una de las principales causas de muerte y discapacidad.
La tasa de mortalidad se aproxima al 20% anual pese al tratamiento médico actual y casi un millón pacientes son internados por ICC cada año, solamente en los EE.UU. Sin embargo, la evolución clínica de las pacientes con ICC es variable.

Objetivos
Aunque se conocen una variedad de factores individuales relativos a la evolución de la insuficiencia cardíaca (IC), se deben considerar simultáneamente múltiples factores en un modelo multivariable para refinar y cuantificar su capacidad pronóstica.

Materiales y métodos
El estudio CHARM (Candesartán en Insuficiencia Cardíaca: Reducción de la Morbimortalidad) incorporó a 7.601 pacientes con diagnóstico clínico de ICC, independientemente del porcentaje de la fracción de eyección (FE) ventricular izquierda.
Los pacientes fueron aleatorizados al bloqueante del receptor de angiotensina candesartán o al placebo y seguidos durante un promedio de 38 meses. Los autores utilizaron la gran base de datos del CHARM para desarrollar modelos pronósticos de los factores con influencia independiente sobre la evolución. Los pacientes fueron enrolados según presentaran: (i), FE ventricular izquierda >40% (CHARM-Conservado), (ii) intolerancia a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y FE ventricular >40% (CHARM Alternativo) y (iii) utilización de IECA y FE ventricular >40% (CHARM-Agregado).
Del total de registros del CHARM, se identificó una extensa lista de variables con relación pronóstica.
En el presente estudio, se excluyó la información sobre los tratamientos médicos concomitantes y tampoco se incluyeron las variables bioquímicas y hematológicas, dado que fueron obtenidas solamente en el subconjunto de pacientes estadounidenses.
Los autores analizaron el tiempo hasta la muerte por cualquier causa y el tiempo hasta la muerte de origen CV o la primera hospitalización por ICC. Para cada resultado, se construyeron modelos proporcionales de peligro de Cox. Los dos modelos finales presentados incluyeron idéntico sistema de variables. Para las variables binarias (por ej. sexo) y las variables categóricas (por ej. clase NYHA), se utilizaron variables simuladas apropiadas.
El programa CHARM incluyó a 7.599 pacientes, de los cuales 1.831 murieron y 2.460 presentaron muerte de origen CV u hospitalización por IC durante el seguimiento.

Resultados
Se encontró que el mayor predictor de muerte de origen CV u hospitalización por IC fue la edad, con un c2 de 182. El modelo estimó un aumento de peligro del 46% por cada 10 años >60 años de edad.
La diabetes demostró ser también un importante predictor de riesgo a largo plazo, con un c2 total (para los tratados con insulina o no) de 220. Para los pacientes diabéticos insulinodependientes (9,3% del total de pacientes), el riesgo se duplicó (cociente de peligro 2,03) respecto a los no diabéticos, mientras que los diabéticos no insulinodependientes (19,1% de los pacientes) demostraron un aumento del riesgo del 58%.
El siguiente predictor, en orden de importancia, fue la FE con un c2 de 120. Para cada disminución de 5% de la FE, se observó un aumento del riesgo del 13%. En 52,7% de los pacientes se registró una internación anterior por IC, que aumentó el riesgo en 73% si había ocurrido durante los últimos 6 meses y 22% de lo contrario.
La cardiomegalia (21,9% de los pacientes) aumento 35% el cociente de peligro. Se advirtió aumento del riesgo de acuerdo a la clase NYHA, mostrando las clases III y IV (52,4 y 2,6% de los pacientes, respectivamente) un aumento de 32% y 54% respecto a los pacientes de clase II.
También se demostró una fuerte relación inversa entre la presión arterial diastólica y el riesgo, donde cada disminución de 10 mmHg se asoció a un aumento del riesgo del 11%. La presión arterial sistólica no mostró una asociación independiente significativa con el riesgo. Se observó un aumento del 3% del riesgo por cada kg/m2 de disminución del índice de masa corporal (IMC) por debajo del valor promedio de 27,5 kg/m2.
En orden decreciente de importancia, el bloqueo de rama, la fibrilación auricular, la disnea de reposo, la regurgitación mitral y el infarto de miocardio anterior fueron también predictores independientes y altamente significativos de muerte de origen CV y de hospitalización por IC.
También se demostró diferencia con el sexo femenino, que presentó un riesgo 17% inferior al masculino, respecto a la muerte de origen CV o las internaciones por IC.
La randomización al candesartán se asoció a una reducción ajustada del riesgo del 18%.
El estudio identificó 21 predictores independientes de morbimortalidad en la ICC.

Discusión
Un hallazgo importante del CHARM fue el gran impacto a largo plazo de la diabetes, asociándose al doble de riesgo de muerte en los pacientes insulinodependientes y a un aumento del riesgo del 50% en la diabetes menos grave. Dada la epidemia de ICC y diabetes, esta observación tiene importantes implicaciones sanitarias y sugiere que la prevención y el tratamiento de la diabetes pueden ser especialmente importantes en pacientes con o en riesgo de ICC de cualquier etiología. Se sabe que la presión arterial es un predictor independiente en la IC, aunque siempre se ha hecho hincapié en la presión arterial sistólica. Sin embargo, se halló que una presión arterial diastólica inferior era la mayor medida pronóstica independiente (y la única significativa). Esto puede ser un hallazgo que sorprenda a los clínicos, que tienden a centrarse en la presión arterial sistólica como determinación significativa.

Conclusión
Los modelos presentados proporcionan información detallada sobre los factores que se relacionan con la morbimortalidad en la ICC y destacan la importancia de la diabetes, proporcionando herramientas para estratificar el riesgo y definir sus relaciones a través del espectro completo de la función sistólica ventricular izquierda y del aumento de la edad.


    Año VIII, N° 136, Noviembre 2007