Introducción
La intensidad dolorosa se incrementa progresivamente a lo largo del día tanto en la neuropatía diabética como en la neuralgia posherpética, y este patrón no se ve afectado por el tratamiento con morfina o gabapentina.
El dolor debido a diversas patologías exhibe variaciones temporales de intensidad durante el ciclo circadiano. Las observaciones clínicas sugieren que el dolor neuropático es generalmente mayor a la noche, y también existen evidencias de que produce trastornos significativos del sueño. En cambio, no se ha caracterizado el patrón temporal del dolor neuropático durante el día. Una descripción de la cronobiología del dolor neuropático podría servir para incrementar nuestro conocimiento sobre su fisiopatología y para mejorar la precisión diagnóstica y las estrategias de tratamiento. Utilizando datos de un ensayo clínico reciente, los autores evaluaron la variación diurna de la intensidad del dolor antes y durante el tratamiento analgésico en pacientes con neuropatía diabética (ND) o neuralgia posherpética (NPH).

Métodos
Los pacientes evaluados habían presentado a diario dolor moderado durante al menos los 3 meses previos al estudio, y no tenían evidencias de trastornos psiquiátricos o addición a drogas. El ensayo incluyó 4 períodos de tratamiento de 5 semanas cada uno utilizando morfina de liberación lenta (2 veces al día), gabapentina 3 veces al día, la combinación de morfina y gabapentina o un placebo activo (lorazepam). En las primeras 3 semanas de cada período se fue aumentando la dosis de cada droga hasta alcanzar la dosis máxima tolerada, y luego se continuó con esta dosis durante la cuarta semana. En la semana previa al inicio de los tratamientos y durante todas las fases del ensayo los pacientes calificaron la intensidad de su dolor 3 veces al día (8 a.m., 4 p.m. y 8 p.m.) usando una escala numérica de 0 a 10 puntos.

Resultados
La investigación incluyó a 55 pacientes con ND y 30 con NPH. Los patrones circadianos (diarios) y circaseptanos (semanales) de intensidad del dolor antes de los tratamientos ensayados fueron evaluados sólo para los pacientes que no se hallaban recibiendo medicamentos (34 ND y 26 NPH). En los pacientes con ND y en aquellos con NPH el análisis ANOVA reveló un efecto significativo del momento del día pero no del día de la semana sobre la intensidad del dolor. De los 34 pacientes con ND que no estaban bajo tratamiento, 25 presentaron un aumento sostenido del dolor a lo largo del día, 5 tuvieron puntuaciones similares de dolor en los 3 momentos evaluados, 3 tuvieron menores puntuaciones a las 4 p.m. y uno tuvo una disminución sostenida del dolor a lo largo del día. Entre los 26 pacientes con NPH no tratados, estos patrones se observaron en 17, 5, 2 y 2 pacientes, respectivamente. Para la fase postratamiento, los patrones circadianos y circaseptanos se describieron mediante el análisis conjunto de los pacientes con ND o NPH utilizando los datos de la semana de tratamiento a la dosis máxima tolerada. El análisis de medición repetitiva reveló un efecto significativo del momento del día y del tratamiento. El análisis de 2 vías (momento del día y tratamiento) de los subgrupos de pacientes con ND reveló un efecto significativo del momento del día y del tratamiento, sin interacción significativa entre ellos. Los resultados fueron similares en los pacientes con NPH.

Discusión
Los resultados de este estudio sugieren que la intensidad dolorosa se incrementa progresivamente a lo largo del día tanto en la ND como en la NPH, señalan los autores. En cambio, la intensidad del dolor no pareció variar significativamente a lo largo de los 7 días de la evaluación. Los intentos de explicar el aumento progresivo del dolor a lo largo del día en las patologías neuropáticas podrían llevar a una mejor comprensión de su fisiopatología y al desarrollo de nuevos tratamientos. Los factores que varían durante el ciclo circadiano y que podrían modular la nocicepción y la experiencia dolorosa incluyen fluctuaciones endógenas en los niveles de neurotransmisores y hormonas endocrinas y determinantes extrínsecos que afectan el dolor al tacto y los niveles de actividad física. Otros datos de este estudio indican que el patrón de aumento progresivo del dolor durante el día no se ve afectado por el tratamiento con gabapentina o morfina. Es decir, que estas terapias reducen las puntuaciones de dolor en un grado similar en todas las etapas del estudio.

Conclusión
La preservación de los patrones diurnos de dolor durante estos tratamientos, sugiere que ninguno de estos fármacos tiene un efecto importante sobre los mecanismos que contribuyen al aumento progresivo del dolor durante el día.


    Año IX, N° 140, Marzo 2008