Introducción
La primera evidencia acerca del mayor riesgo de aparición de enfermedades
fatales en adultos expuestos al humo del cigarrillo data de 1981. Muchos
estudios epidemiológicos se llevaron a cabo en este contexto y las revisiones
realizadas en todo el mundo, permitieron concluir que el tabaquismo pasivo es
causa de patologías importantes en niños y adultos. En virtud de estas
observaciones se introdujeron muchas legislaciones que prohíben fumar en lugares
públicos y cerrados. Sin embargo, muchas organizaciones e individuos que se
dedican a la industria de la hospitalidad consideran que tales reglas van en
contra de la libertad personal. Es necesario distinguir entre las consecuencias
económicas que se considera tienen las políticas de no fumar y las que
verdaderamente ocasionan; para ello se requieren estudios con indicadores
económicos confiables. Los datos objetivos sugieren, sin embargo, que las
estrategias que no permiten fumar no se asocian con efecto negativo para las
industrias que dependen de la diversión y esparcimiento en lugares públicos,
como bares, restaurantes y discotecas. En cambio, ninguna investigación calculó
el daño que sufren dichos trabajadores, habitualmente expuestos a grandes
concentraciones de humo en el ambiente. En este artículo, el autor estima el
número de muertes atribuibles a tabaquismo pasivo en lugares públicos de
diversión (grupo A) en comparación con otros trabajadores (grupo B) y en la
población en general del Reino Unido.
Métodos
Hacia mediados de 2002 se estimó que 39,4 millones de personas de 20 años o más
vivía en Inglaterra y Gales. Al mismo tiempo, 29,8 millones estaban empleados en
el Reino Unido; el 1,1% trabajaba en pubs, bares y clubs nocturnos y el 2,8% lo
hacía en hoteles y restaurantes.
Se considera que alrededor del 30% de los adultos en edad laboral fuma;
asimismo, la prevalencia estimada de tabaquismo pasivo en el hogar es del 42%.
Por su parte, se ha calculado que en personas de 65 años o más, la frecuencia de
fumadores activos es de 15% pero debido a que la convivencia en pareja es un
factor importante de sesgo y que el 37% vive sin compañía, la prevalencia de
exposición pasiva al humo del cigarrillo en el hogar se ha calculado en un 13%.
Casi todos los bares, hoteles y lugares similares disponen de algunas áreas para
fumadores con lo cual se expone a pequeñas cantidades de humo a todos los
trabajadores.
Muchos estudios evaluaron los riesgos de cáncer de pulmón y de enfermedad
cardiovascular asociados con la exposición domiciliaria al tabaco de los no
fumadores. En esta oportunidad se adoptan riesgos relativos de 1,24 y 1,30,
respectivamente, independientemente del sexo y la edad. Aunque los ensayos de
exposición laboral son menos, las cifras estimadas son de 1,24 y 1,20, en igual
orden. Se omite la enfermedad pulmonar obstructiva crónica porque ninguna
revisión acepta una relación causal entre la patología y el tabaquismo pasivo.
En un estudio anterior se comunicó que la concentración promedio de nicotina en
saliva en trabajadores no fumadores de bares de Londres es de 3,65 ng/ml, una
cifra 3,04 veces más alta que la media encontrada en parejas no fumadoras de
sujetos fumadores. La aplicación de estos valores al exceso de riesgo de cáncer
de pulmón, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular por exposición
laboral sugiere un riesgo relativo en trabajadores del grupo A de 1,73, 1,61 y
2,52, respectivamente. Se cuantificaron los fallecimientos ocurridos durante
2003 como consecuencia de estas enfermedades en Inglaterra y Gales a partir de
la Office for National Statistics según la edad por debajo o por encima de los
65 años.
Resultados
En 2003 se estimó que fallecieron 617 personas como consecuencia de tabaquismo
pasivo en el trabajo en todo el Reino Unido, 54 de los cuales eran trabajadores
en industrias del grupo A. En toda la población de 20 a 64 años, más de 2.700
fallecimientos atribuibles a exposición pasiva al tabaco en el hogar motivó un
total de 3.343 muertes. En sujetos de 65 años o más, el número alcanzó 8.000;
los ACV fatales y la enfermedad cardiovascular contribuyeron con más de 300
eventos.
Por último, si en todos los lugares de trabajo del Reino Unido se prohibiera
fumar, tal como ocurrió en la República de Irlanda y si la prevalencia de
tabaquismo cayera a niveles semejantes a los que se registran actualmente en
Australia, desaparecerían casi todas las muertes atribuibles a tabaquismo pasivo
en el trabajo; las relacionadas con exposición al humo del cigarrillo en el
hogar descenderían en un tercio.
Discusión
Los cálculos indican que el tabaquismo pasivo en el lugar de trabajo es
responsable de la muerte de más de dos empleados por cada día de trabajo en el
Reino Unido (617 fallecimientos por año). Asimismo sugieren que al menos un
trabajador de industrias del grupo A muere a causa de la exposición al humo cada
semana (54 muertes por año). La exposición en el hogar sería responsable de
otros 2.700 fallecimientos en adultos de 20 a 64 años (casi 8 por día) y de
otros 8.000 por año entre los individuos de 65 años o más.
Como cualquier valoración epidemiológica de riesgo atribuible, los cálculos de
este estudio dependen de asumir una relación causa-efecto y no identifican
individuos específicamente afectados. Tampoco se tuvo en cuenta el potencial
efecto aditivo del tabaquismo activo. Aún así, es obvio que la adopción de
políticas que limiten la exposición al humo del cigarrillo podría evitar un gran
número de fallecimientos prematuros cada año.