Menopausia e hipertensión arterial
N Martell Claros, M D Ruiz Fernández, F Vivas Toro
Hipertensión 2002; 19: 351-358.
Los cambios de la tensión arterial (TA) relacionados con la menopausia son difíciles de evaluar porque coinciden con el envejecimiento, aumento de peso, cambios en el estilo de vida y presencia de otros factores de riesgo cardiovascular. Pero, aunque aún en discusión, existen evidencias de que la deficiencia estrogénica puede inducir disfunción endotelial e hiperactividad simpática y potenciar el aumento de la presión sistólica relacionado con la edad.
El tratamiento hormonal sustitutivo (THS) no aumenta la incidencia de hipertensión arterial (HTA) ni agrava la preexistente, en cambio, sí se evidencia aumento significativo de colesterol ligado a lipoproteínas de baja densidad (LDL), disminución de colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (HDL), aumento de triglicéridos y disminución del fibrinógeno. En cualquier caso, no existe contraindicación para la utilización del THS en la mujer postmenopáusica con HTA. Ahora bien, es aconsejable, como afirma el Joint National Committee (JNC-VI), que a estas mujeres se les controle periódicamente la TA.
Hoy por hoy, y mientras no se disponga de los resultados definitivos de estudios en marcha, el THS no está indicado para la prevención de cardiopatía isquémica en la mujer sana. Cuando se valore la decisión de instaurar o no THS a una mujer postmenopáusica, la prevención de la patología cardiovascular no ha de estar entre sus indicaciones.
Las guías internacionales no diferencian en lo que respecta al tratamiento de la HTA entre sexos o estado hormonal, luego las recomendaciones son las mismas que en cualquier hipertenso. Se debe hacer especial hincapié en las medidas higiénico-dietéticas y en la restricción de sodio por la alta prevalencia de sal-sensibilidad, en la pérdida de peso en caso de coexistir obesidad, recomendar la utilización de los suplementos orales de calcio, ya que pueden tener un efecto aditivo con el tratamiento farmacológico antihipertensivo y ayudan a prevenir la osteoporosis. El ejercicio físico aeróbico colaborará a reducir el riesgo cardiovascular y a evitar la pérdida de calcio del hueso.
Cualquier antihipertensivo podría ser utilizado en la mujer con THS, ya que no existen datos de que el tratamiento hormonal afecte a la eficacia o seguridad de estos medicamentos.
Palabras clave: hipertensión, menopausia, THS, cardiopatía isquémica