Edward J.Bastyr et al. Diabetes Care 23:1236-1241, 2000

OBJETIVO

La hiperglucemia postprandial ha sido asociada con un significativo riesgo de morbimortalidad cardiovascular. Sin embargo, los enfoques terapéuticos se basan comunmente en las glucemias de ayunas o preprandiales. El presente trabajo tiene como objetivo evaluar si la glucemia postprandial se correlaciona mejor con la HbA1c, que la glucemia de ayunas o preprandial.

POBLACION Y METODOLOGIA

131 pacientes con glibenclamida NPH antes de dormir (G+N)
10 mg/día, dos dosis, antes del Lispro preprandial (G+L)
desyuno y cena más Metformina 2 dosis (G+M)

Se realizaron mediciones de glucemia de ayunas y postprandial en laboratorio mensualmente y también glucemias capilar pre y 2 hs postprandiales, 24 y 4 hs diariamente (8 mediciones diarias) y se compararon con HbA1c a 1 y 3 meses.

RESULTADOS

DISCUSION

El grupo G+L tuvo las glucemias de ayunas más elevadas, sin embargo presentó la HbA1c más baja y esta se correlacionó con las glucemias postprandiales. Por otro lado el grupo G+N, a pesar de presentar las glucemias de ayunas más bajas, no tuvieron una correlación significativa con la HbA1c. Las dosis de insulina diaria fue similar en ambos grupos, no obstante una distribución de la dosis de insulina en forma prepandial, garantizaría un mejor control metabólico. La ausencia de diferencias en el score de satisfacción entre los diferentes grupos, evidencia que los pacientes valoran la búsqueda de un buen control glucémico independientemente de la intervención farmacológica.

COMENTARIOS (del Dr.L. Grosembacher)

Si bien trabajos previos jerarquizan a la glucemia postprandial, por su asociación con el riesgo de morbimortalidad cardiovascular, el presente otorga un fundamento concreto, a partir de la observación de una directa y significativa correlación entre la glucemia postprandial y la HbA1c.
Los estudios Kumamoto y UKPDS demostraron que el mejor control glucémico se asocia con una significativa menor frecuencia de complicaciones microvasculares, no observándose similares resultados favorables en las complicaciones macrovasculares. En ambos estudios se consideró a las glucemias de ayunas o preprandiales como variables de ajustes de dosis de las diferentes drogas.
En diabetes gestacional las glucemias postprandiales se correlacionan mejor que las preprandiales con la aparición de macrosomías.
Por todo ello es que, para alcanzar un adecuado control metabólico (HbA1c
< 7%) y así evitar complicaciones micro y macroangiopáticas en diabéticos tipo 2, deberíamos realizar los enfoques terapéuticos (modificar dosis o agregar nuevos fármacos), según glucemias principalmente postprandiales.