Meier, CR; Schlienger, RG; Kraenzlin, ME; Schlegel, B; Jick, H
JAMA, June 28, 2000-Vol 283, Nș 24, 3205-3210

Introducción
-Mundy y colaboradores recientemente reportaron sustanciales incrementos en la formación ósea y el volumen óseo trabecular en ratas hembras luego de 5 semanas de administración de simvastatina oral.
-Otros estudios en animales indicaron que las estatinas pueden disminuír la severidad de la osteonecrosis inducida por esteroides.
-Bauer y colaboradores en mujeres ancianas que tomaban agentes hipolipemiantes (principalmente lovastatina) sugirieron en un pequeño estudio transversal que el uso de estatinas podría asociarse a un incremento en la densidad mineral ósea de la cadera, potencialmente disminuyendo así el riesgo de fracturas de cadera.
-Chung y colaboradores sugirieron que las estatinas pueden incrementar la densidad mineral ósea del fémur en hombres con diabetes mellitus tipo II.

Objetivo: Determinar si el uso de la estatinas, fidratos, u otros hipolipemiantes se asocian a un reducido riesgo de fracturas óseas.

Métodos
-En 1987 se comenzó a constituír una base de datos con información provista por los médicos generalistas del Reino Unido respecto de: prescripciones de drogas, vía de administración, dosis y número de tabletas por cada prescripción. Así, se contó con información sobre más de 3 millones de residentes, cuya distribución de edad y sexo era representativa de la población entera del Reino Unido. Se consideró la información hasta 1998.
-Se subdividió a la población de entre 50 y 89 años en tres grupos:
El grupo 1 incluyó todos los pacientes que recibieron por lo menos una prescripción de estatinas (atorvastatina, cerivastatina, fluvastatina, pravastatina o simvastatina),un fibrate (bezafibrate, ciprofibrate, clofibrato, fenofibrate o gemfibrocilo), o hipolipemiantes de otro tipo (colestipol, colestiramina, acipimox, ácido nicotínico).
El grupo 2 comprendía a pacientes con un diagnóstico registrado de hiperlipemia, que no recibieron ninguna medicación hipolipemiante.
El grupo 3 es una muestra al azar de 50.000 pacientes que no tenían ni diagnóstico de hiperlipemias ni prescripciones de hipolipemiantes.
-Se realizó un seguimiento a cada paciente hasta que se fracturó (fecha índice), dejó de atenderse, o falleció.
-Se excluyó a los individuos con osteoporosis, osteomalacia, cáncer (excluyendo cáncer de piel no melanomas), alcoholismo y a los que hubieran usado bisfosfonatos.
-Dentro de la población de base (los tres grupos combinados) identificamos todos los pacientes que desarrollaron un primer diagnóstico de fractura de fémur; húmero, mano, muñeca o antebrazo, vértebra, clavícula, piel o maléolo,o una fractura no especificada desde el comienzo del seguimiento.
-De la población basal, se elegió al azar hasta seis pacientes control por caso confrontados por edad (± 5 años), sexo y años de historia previa en la base general de datos.
-Se definió uso actual de la droga como aquél que tiene la última prescripción de una droga hipolipemiante menos de 30 días precedentes a la fecha índice, uso reciente:30 a 89 días y uso pasado: más de 90 días de la fecha índice. La duración de la exposición fue evaluada por número de prescripciones en categorías de: 1-4; 5-9; 10-19, 20 ó más prescripciones. Una prescripción para una droga hipolipemiante usualmente dura 30 días.
-También se confrontó por potenciales factores confundidores como: tabaquismo (no, actual, pasado, o desconocido), índice de masa corporal (menor de 25,25-29,9, 30 ó más), exposición a corticoides orales o inhalados, tratamiento hormonal con estrógenos y número de visitas al médico antes de la fecha índice.

Resultados
-La población de base comprendió de 91.611 individuos, consistentes de 28.340 utilizadores de drogas hipolipemiantes (grupo 1),13.271 individuos con un diagnóstico de hiperlipemia que no usaron drogas hipolipemiantes (grupo II) y 50.000 individuos seleccionados al azar (grupo 3).
-Durante el seguimiento, 3940 individuos desarrollaron una fractura ósea y fueron definidos como casos: 705 en el grupo 1(2,5%), 681 en el grupo 2 (5,1%), y 2554 en el grupo 3(5,1%).
-Cuando se comparó los casos con diagnóstico de hiperlipemia que no usaron hipolipemiantes con los casos sin hiperlipemia, el riesgo de tener fractura ósea fue casi idéntico en los dos grupos.
-Comparados con la referencia de los normolipémicos no utilizadores de drogas hipolipemiantes, el riesgo relativo estimado para los hiperlipémicos no utilizadores de drogas hipolipemiantes fue de 0,95 (0,86- 1,05). Como no hubo diferencia significativa entre los normolipémicos hiperlipémicos no utilizadores de drogas hipolipemiantes, se consideró a todos los no consumidores en un grupo de referencia para los subsecuentes análisis.
-Comparados con este grupo de referencia de no utilizadores de cualquier droga hipolipemiante, la relación Odd para la exposición actual de 1 a 4, 5 a 19, 20 ó más prescripciones para estatinas anteriores a la fecha índice fueron:0,51 (0,33-0,81); 0,62 (0,45-0,85); 0,52 (0,36-0,76), respectivamente, luego de ajustarla por el índice de masa corporal, tabaquismo, número de visitas al médico y el uso de corticoides estrógenos.
-La relación odd para cualquiera: exposición a las estatinas actual, recientes o pasada, sin tener en cuenta el número total de prescripciones, fue de 0,55 (0,44-0,69; 0,67 (0,5-09) y 0,87 (0,65-1,18), respectivamente.
-Comparado con el mismo grupo de referencia de no utilizadores de cualquier droga hipolipemiante, la exposición actual, reciente, o pasada a los fibrates (y sin tener en cuenta el número de prescripciones) brindó una odd ratio de 0,76 (0,41-1,39) de,1,19 (0,66-2,14) y 0,97 (0,71-1,34), respectivamente.
-El ratio de fractura sólo entre aquellos con exposición actual a los fibrates difirió entre los hombres (0,5; 0,3-0,83) y mujeres (1,1; 0,79-1,28).
-Se investigó el efecto de la exposición actual de las drogas hipolipemiantes sobre el riesgo de desarrollar fracturas. Los efectos fueron compatibles dentro de los grupos de drogas hipolipemiantes; por ejemplo, todas las estatinas individuales fueron asociadas con un riesgo de fracturas disminuído.
-Se evaluó las variables adicionales (historia de insuficiencia renal crónica, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, enfermedad inflamatoria intestinal, desnutrición o malabsorción, o exposición actual a benzodiacepinas, neurolépticos, antidepresivos, antihipertensivos, calcio, flúor o vitamina D) que podrían haber estado relacionadas a un riesgo alterado de tener una fractura. Se descartó que su inclusión en el análisis de regresión multivariable cambiara significativamente los resultados.

Conclusiones
-La exposición a estatinas (inhibidores de la HMG-Co A Reductasa) se asocia con un sustancial menor riesgo de desarrollar fracturas en humanos.
-La asociación fue más evidente en los utilizadores actuales de estatinas (OR:0,55; 0,44-0,69) y podría ser identificada aún luego de una exposición de unas pocas semanas a pocos meses. Mundy y colaboradores reportaron un incremento en la formación ósea y una inhibición de la actividad osteoclástica producida por estatinas en roedores, luego de sólo 5 semanas de tratamiento. Otros estudios han mostrado que los bisfosfonatos reducen la resorción osteoclástica significativamente luego de una semana de tratamiento. Así, un rápido cambio en la remodelación ósea parece posible.
-El riesgo reducido de fracturas fue observado en varios sitios esqueléticos.
-No hubo evidencia de efecto de la edad o sexo en la población estudio a causa de que la asociación entre exposición a estatinas y reducción de fracturas no difirió por edad ni sexo.
-En contraste, hay poca evidencia de que los fibrates u otras drogas hipolipemiantes estén relacionadas a una modificación del riesgo de fractura. El uso actual de fibrates fue asociado con una reducción en el OR de fracturas en hombres y de fracturas vertebrales. Sin embargo, alguno de estos hallazgos fueron basados en números pequeños y los hallazgos generales sugieren que la asociación entre el uso de drogas y riesgo de fractura disminuida podría ser más pronunciada para las estatinas.
-Como con los estudios observacionales en general, los sesgos o factores confundidores desconocidos no pueden ser completamente descartados como explicación alternativa para los hallazgos.

Comentario: Si los resultados de este estudio fueran validados por estudios prospectivos randomizados adecuadamente diseñados, los pacientes ancianos con hiperlipemias que también tengan un riesgo incrementado de desarrollar osteoporosis (principalmente mujeres posmenopáusicas) potencialmente podrían tener un beneficio adicional de la terapéutica con estatinas.