Introducción
El cáncer colorrectal (CCR) es uno de los cánceres más frecuentes en los países
desarrollados. Algunos ensayos aleatorizados han demostrado que los grupos
sometidos a investigación de CCR tienen menor riesgo de mortalidad por esta
neoplasia. Sin embargo, el uso de cuestionarios extensivos durante este tipo de
investigación puede reducir la participación en el ensayo. El Dr. Inger Larsen y
sus colegas de Noruega diseñaron un cuestionario simple de una página, para
evaluar los factores de riesgo para el CCR en personas asintomáticas.
Métodos
En un ensayo de detección aleatorizada realizado en Noruega (estudio NORCCAP),
21000 personas fueron invitadas a someterse a un único examen por sigmoidoscopía
flexible (SF). El objetivo primario de ese estudio fue determinar el efecto de
la investigación por SF sobre la incidencia y mortalidad por CCR. Los
participantes fueron asignados aleatoriamente a SF sola o a SF más una prueba de
sangre oculta en materia fecal. La población evaluada en el presente análisis
incluyó a 6961 hombres y mujeres de entre 50 y 55 años que participaron en el
tercer año del estudio NORCCAP. Antes de ser sometidos a SF, los participantes
respondieron un cuestionario sobre su estilo de vida actual. Las preguntas
cubrían factores de riesgo tales como índice de masa corporal (IMC), tabaquismo,
actividad física y dieta. Sobre la base del IMC, el peso corporal fue
categorizado como normal (menos de 25 kg/m2), sobrepeso (25 kg/m2 a 29,9 kg/m2)
u obesidad (mayor o igual a 30 kg/m2). El tabaquismo fue clasificado en 6
grupos: nunca fumadores, ex-fumadores, fumadores ocasionales, y consumo diario
de 1 a 10 cigarrillos, de 11 a 20 cigarrillos, o de más de 20 cigarrillos. Las
preguntas sobre alimentos incluyeron ítems de una dieta noruega tradicional.
Para evaluar el estilo de vida general se tuvieron en cuenta IMC, tabaquismo,
actividad física, y consumo de vegetales verdes. Se estimaron las medias de cada
una de estas variables para los grupos sin adenoma, con adenomas de bajo riesgo
o con neoplasia avanzada.
Resultados
El 97% de los participantes respondieron al cuestionario sobre estilo de vida.
De ellos, 3447 (86%) no presentaban neoplasia, 443 (11%) tenían adenomas de bajo
riesgo, y 108 (3%) tenían neoplasia avanzada (incluyendo 8 casos de CCR). En el
análisis univariado, el tabaquismo, el IMC, y el consumo de papas y carne al
menos 4 veces por semana se asociaron positivamente con los adenomas de baja
riesgo. En cambio, se halló una asociación negativa para el cuartilo superior de
consumo de vegetales y frutas. Las asociaciones con el IMC y el consumo de
vegetales dejaron de ser significativas luego del ajuste por sexo. En el
análisis multivariado, los adenomas de bajo riesgo se asociaron con el IMC
(riesgo relativo 1,57 para la obesidad versus el peso normal). Los fumadores
tuvieron un aumento del riesgo en comparación con los nunca fumadores, pero la
asociación sólo fue significativa para el consumo actual de 11 a 20 cigarrillos
diarios. Los resultados no variaron al restringir el análisis a personas que no
hubieran cambiado su dieta en el último año. En el análisis univariado, la
neoplasia avanzada se asoció fuertemente con el tabaquismo actual. Las personas
que consumían más de 20 cigarrillos diarios tuvieron 4 veces más riesgo de
lesiones avanzadas que quienes nunca habían fumado. En las mujeres hubo una
tendencia a una relación entre IMC y presencia de neoplasia, con valores medios
de 25,2 kg/m2, 25,5 kg/m2 y 26,7 kg/m2 para las participantes sin neoplasia, con
adenomas de bajo riesgo y con neoplasia avanzada, respectivamente. No se observó
una relación similar en los varones ni tampoco al combinar los datos de ambos
sexos. En el modelo univariado, el riesgo de neoplasia avanzada fue menor para
las personas en el cuartilo superior de actividad física en comparación con el
cuartilo inferior (riesgo relativo 0,56). También hubo una asociación negativa
entre la neoplasia y el consumo de frutas y vegetales. En el modelo multivariado,
en cambio, ningún parámetro del estilo de vida se asoció negativamente con la
neoplasia avanzada. Cuando se restringió el análisis a personas que no habían
cambiado su dieta en el último año, sólo se halló un mayor riesgo de neoplasia
avanzada para quienes fumaban de 10 a 20 cigarrillos por día, y un menor riesgo
para la mayor categoría de ejercicio físico. Varios factores de riesgo
correlacionaron entre sí. En general, los no fumadores y los ex-fumadores
tuvieron los mayores puntajes de actividad física y de consumo de frutas y
vegetales. El número medio de recomendaciones sobre estilo de vida seguidas por
los participantes fue 1,8 en aquellos sin neoplasia, 1,6 en los que tenían
adenomas de bajo riesgo, y 1,4 en quienes presentaban neoplasia avanzada. Sólo
un 0,6% de los participantes seguían todas las recomendaciones. Además, el 20%
de las personas con neoplasia avanzada no seguía ninguna de las recomendaciones.
Discusión
Las personas con neoplasia avanzada parecen tener un estilo de vida menos
cuidadoso que aquellas que no presentan neoplasia intestinal, concluyen los
expertos. No obstante, el tabaquismo fue el único factor de riesgo independiente
luego del ajuste por posibles factores de confusión. Los hallazgos indican que
el tabaquismo también tiene importancia en las últimas etapas de desarrollo de
lesiones neoplásicas, ya que se asoció más con la neoplasia avanzada que con los
adenomas de bajo riesgo. El estudio, destacan sus autores, sugiere que el
cuestionario breve utilizado puede ser adecuado para detectar las asociaciones
más importantes entre estilo de vida y neoplasia colorrectal cuando se lo aplica
durante un programa de detección en el que los participantes ignoran si
presentan ese tipo de lesiones.