M Mitas et al.
American Society of Clinical Oncology- ASCO- 41st Meeting. Mayo 14-17, 2005
La evaluación de la expresión de unos pocos genes en tejido esofágico permite detectar con precisión el adenocarcinoma esofágico (AE) y diferenciarlo del esófago de Barrett, según lo revela un estudio reciente. La incidencia de AE está aumentado más rápidamente que la de cualquier otro cáncer en los Estados Unidos, comentan el Dr. M. Mitas y sus colegas. En comparación con la población normal, el esófago de Barrett se asocia con un aumento de 30 a 52 veces en la aparición de AE. Habitualmente, el AE se diagnostica en una etapa avanzada sintomática, por lo que la supervivencia es escasa. El equipo del Dr. Mitas se propuso desarrollar un ensayo confiable para la detección precoz de neoplasias esofágicas, para lo cual determinaron los niveles de expresión de genes asociados a cáncer en distintos tejidos esofágicos (n = 101) mediante transcripción inversa acoplada a reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR) en tiempo real. De los 14 genes evaluados inicialmente, varios exhibieron una capacidad de discriminación única y de alta precisión (área bajo la curva [ROC] mayor a 0,97). Un gráfico euclidiano tridimensional de los niveles de expresión de los genes EpCam, TFF1 y SBEM permite la clasificación precisa (97%) del esófago normal versus el AE versus el carcinoma de células escamosas esofágicas. Para la discriminación del esófago de Barrett versus el AE, se evaluaron 13 genes en 31 muestras. La mayor precisión diagnóstica se obtuvo con los genes SPARC y TSPAN (área bajo la curva ROC = 1,00). Estos hallazgos, concluyen los expertos, indican que puede usarse un número relativamente reducido de genes para el diagnóstico de las enfermedades malignas esofágicas. Serán necesarios nuevos estudios para determinar si estos marcadores moleculares son útiles para monitorear o predecir la progresión del esófago de Barrett al AE.