Introducción
La hipersensibilidad rectal inducida por la distensión rectal dolorosa repetitiva podría constituir un marcador confiable del síndrome de colon irritable, y permitiría diferenciarlo del síndrome de dolor abdominal funcional.
La hipersensibilidad visceral inducida por condicionamiento podría tener un papel en la fisiopatología del síndrome de colon irritable (SCI), según sugieren los resultados de este estudio. Aunque se ha informado que los pacientes con SCI tienen disminución del umbral de percepción rectal, este fenómeno podría ser inducido por un estado psicológico.


Métodos
Los autores evaluaron el umbral rectal de dolor antes y después de una maniobra de condicionamiento (distensión rectal dolorosa repetitiva, DRR) en pacientes con SCI o con síndrome de dolor abdominal funcional, y en controles sanos, para determinar si la hipersensibilidad rectal es un marcador confiable de SCI. El umbral sensorial rectal se evaluó con el uso de un baróstato. En primer lugar se produjo una distensión a razón de 40 ml/min, y se midió el umbral de dolor y la presión máxima tolerable. A continuación se aplicó DRR (distensiones de 60 segundos separadas por intervalos de 30 segundos) hasta que los participantes se quejaran 6 veces del dolor producido. Por último, se volvió a inducir distensión y se evaluaron nuevamente el umbral de dolor y la presión máxima tolerable. Los valores normales se calcularon como el intervalo de confianza del 95% obtenido con los datos del grupo control.


Resultados
De los 7 pacientes con SCI, 5 presentaron reducción del umbral rectal de dolor y 6 una disminución de la presión máxima tolerable en la evaluación inicial. La aplicación de DRR redujo ambos umbrales en todos los pacientes con SCI, pero esto no sucedió en los sujetos con síndrome de dolor abdominal funcional ni en los controles normales.


Conclusiones
La hipersensibilidad rectal inducida por DRR puede ser un marcador confiable del SCI. Además, la hipersensibilidad visceral inducida por condicionamiento podría tener un papel en la fisiopatología del SCI.


    Año IX, N° 141, Abril 2008