Hojo M, Miwa H, Yokoyama T y col.
J Gastroenterol 40:1036-1042, 2005

Un metaanálisis de estudios relevantes sugiere que los antidepresivos y ansiolíticos, como así también la levosulpirida, son eficaces para tratar los síntomas de dispepsia funcional.


Se define como dispepsia funcional (DF) al dolor o las molestias persistentes o recurrentes en la porción superior del abdomen, que no se deben a enfermedad orgánica, explican el Dr. Mariko Hojo y sus colegas de la Juntendo University de Tokio y de otros centros japoneses. La fisiopatología de la DF no ha sido esclarecida, por lo cual hasta el momento no se ha desarrollado un tratamiento eficaz. Un metaanálisis publicado en 2000 por JL Jackson y colaboradores demostró la eficacia del tratamiento de los trastornos funcionales gastrointestinales con fármacos antidepresivos. Sin embargo, ese estudio incluyó sólo 3 ensayos clínicos sobre DF, por lo cual la eficacia de los antidepresivos en esta patología no ha sido debidamente evaluada. Además, no se ha examinado la eficacia de los ansiolíticos en el tratamiento de la DF. Los expertos japoneses llevaron a cabo una revisión sistemática de estudios sobre el uso de antidepresivos y ansiolíticos en el tratamiento de la DF.

Métodos
Se realizó una búsqueda en MEDLINE de artículos en inglés publicados hasta octubre de 2003 utilizando como términos de búsqueda dispepsia, ansiolíticos, antidepresivos y los nombres individuales de varias drogas de cada tipo. Se seleccionaron estudios realizados en adultos, que indicaran si se había producido mejoría de los síntomas de DF con el tratamiento. En los ensayos controlados con placebo, se evaluó el efecto del fármaco activo mediante el cálculo del riesgo relativo conjunto (RRC) calculado con el método de Mantel-Haenszel (homogeneidad entre los estudios) o el método de DerSimonian y Laird (heterogeneidad entre los estudios). El RRC era menor a 1 cuando el tratamiento activo producía una mejoría sintomática.

Resultados
Se seleccionaron 13 artículos que incluían información sobre un total de 1717 pacientes. En 9 casos los criterios diagnósticos de DF cumplían con los criterios de Roma o se aproximaban a ellos, y en 2 de estos artículos se incluyeron pacientes con DF de tipo reflujo. En los otros 4 casos, los criterios para el diagnóstico de DF fueron poco claros. Un único estudio empleaba un ansiolítico (medazepam) no combinado con otro tratamiento, en 4 ensayos se utilizaron antidepresivos (amitriptilina, mianserina, clomipramina y fluoxetina), en 5 estudios se empleó levosulpirida, y en 2 ensayos se utilizó tratamiento combinado de ansiolíticos y anticolinérgicos. Un estudio evaluó la combinación del tratamiento orgánico (procinéticos, inhibidores de la secreción ácida, anticolinérgicos) con el tratamiento psiquiátrico que incluía antidepresivos y ansiolíticos. El tratamiento mejoró significativamente los síntomas dispépticos en 11 de los 13 estudios, incluyendo 2 de los 3 estudios con anisolíticos (solos o combinados con anticolinérgicos), 3 de los 4 estudios con antidepresivos, los 5 estudios con levosulpirida y el estudio que combinó terapia orgánica y psiquiátrica. Para el análisis estadístico se utilizaron 4 ensayos (3 con antidepresivos y 1 con combinación de ansiolíticos y anticolinérgicos). Los 9 estudios no seleccionados incluían 3 que no tenían diseño aleatorizado controlado, 4 ensayos comparativos con información insuficiente para analizar la eficacia terapéutica, y 2 estudios en los que no se informaba el número de pacientes tratados y con mejoría. Dada la presencia de heterogeneidad entre los 4 ensayos seleccionados, se calculó el RRC con el método de DerSimonian-Laird, lo cual arrojó un valor de 0,55, indicativo de un beneficio significativo de los tratamientos activos respecto del placebo. La ausencia de heterogeneidad entre los 3 ensayos sobre antidepresivos permitió calcular el RRC con el método de Mantel-Haeszel, lo cual arrojó un valor de 0,42, también indicativo de un beneficio significativo del tratamiento activo. Se observó mejoría en los síntomas dispépticos generales. En ningún artículo se examinó la eficacia según subgrupos de DF, salvo en un ensayo con levosulpirida que reveló una mejoría de la dismotilidad pero no del dolor abdominal. Entre los 13 estudios analizados sólo se informaba el abandono por efectos adversos de 1 paciente tratado con medazepam y de 2 tratados con mianserina.

Discusión
Los factores estresantes pueden asociarse con el desarrollo de síntomas dispépticos, señalan los expertos. En los pacientes con depresión o ansiedad los síntomas de DF parecen ser más graves que en otros enfermos, por lo cual puede especularse que los fármacos que modulan el sistema nervioso central pueden reducir los síntomas de DF. Aunque en algunos casos se indican ansiolíticos y antidepresivos para tratar los síntomas de DF, su utilidad no ha sido claramente establecida dado el escaso número de estudios al respecto. En este metaanálisis se incluyeron ensayos con ansiolíticos y antidepresivos comunes en la práctica médica, y se evaluaron también estudios con levosulpirida a pesar de que este fármaco no está clasificado como antidepresivo. Si bien la levosulpirida es un antiemético y procinético, aclaran los investigadores, este fármaco tiene además efectos clínicos paradójicos, incluyendo los de tipo antidepresivo (a bajas dosis) y antipsicótico (altas dosis). De los 13 estudios evaluados, 11 revelaron efectos beneficiosos de los psicofármacos, aunque esta tendencia no pudo evaluarse estadísticamente en todos los casos por deficiencias en la información publicada. Se obtuvieron resultados favorables en 2 de los 3 estudios que combinaron fármacos para tratar la condición física y para tratar la condición psiquiátrica. Notablemente, todos los estudios con levosulpirida indicaron una mejoría significativa de los síntomas. Si bien las propiedades procinéticas de este fármaco pueden influir sobre su eficacia, uno de los estudios reveló una mejoría significativa con la levosulpirida respecto de la metoclopramida y la domperidona. Los resultados de este metaanálisis, concluyen los expertos japoneses, sugieren que los antidepresivos y ansiolíticos deberían utilizarse con mayor frecuencia para tratar la DF.


   Año VII, N° 118, Mayo 2006