En comparación con los controles normales, el riesgo relativo
de sufrir gastritis atrófica del cuerpo gástrico es mayor para los portadores de
anticuerpos contra células parietales que para los portadores de anticuerpos
contra H. pylori.
El riesgo de gastritis atrófica del cuerpo gástrico (GAC) es mayor en las
personas con anticuerpos contra células parietales que en portadores de
anticuerpos contra H. pylori, según este estudio realizado por en el Rijnstate
Hospital Arnhem y el Leiden University Medical Centre de los Países Bajos. La
GAC predispone a la deficiencia de vitamina B12 y al cáncer gástrico. Se sabe
poco acerca de la seroprevalencia de GAC en la población general de Europa
Occidental.
Para investigar dicha prevalencia en relación con la infección por Helicobacter
pylori y la autoinmunidad, los autores solicitaron a 997 pacientes de un centro
de atención primaria que completaran un cuestionario y donaran una muestra de
sangre en ayunas. Mediante métodos inmunológicos validados midieron los niveles
de gastrina, pepsinógeno A y C, y anticuerpos contra H. pylori y contra células
parietales. Los criterios para el diagnóstico de GAC fueron un nivel de
pepsinógeno A menor a 17 ng/l, una relación pepsinógeno A/C menor a 1,6, y
niveles de gastrina mayores a 100 ng/ml.
Se cumplieron estos criterios en 34 pacientes (3,4%), de los cuales 21 (62%)
fueron positivos para H. pylori. En una muestra de 34 controles normales de
igual distribución por edad y sexo la prevalencia de H. pylori fue del 50%, por
lo que el riesgo relativo para el primer grupo fue 1,62. Además, se hallaron
anticuerpos contra células parietales en 15 pacientes y 1 control normal (riesgo
relativo 24,0). En la comunidad evaluada, la seroprevalencia de GAC fue del
3,4%, concluyen los expertos. En comparación con los controles normales, el
riesgo relativo de sufrir GAC fue significativamente mayor para los portadores
de anticuerpos contra células parietales que para los portadores de anticuerpos
contra H. pylori.
Teniendo en cuenta el riesgo decreciente de infección por H. pylori en países
occidentales, es probable que el impacto de esta bacteria en el desarrollo de
GAC disminuya todavía más.