Medidas para reducir la mortalidad por hemorragia
gastrointestinal
R Baradarian et al.
Am J Gastroenterol 99(4):619-622, 2004.
La reanimación intensiva temprana de los pacientes con hemorragia
gastrointestinal alta reduce significativamente la mortalidad por inestabilidad
hemodinámica.
La mortalidad de los pacientes con hemorragia gastrointestinal alta (HGIA) se
reduce notablemente si se aplican precozmente medidas de corrección
hemodinámica, señalan el Dr. R Baradarian y sus colegas de la State University
of New York. A pesar de los avances en la endoscopía diagnóstica y terapéutica,
la mortalidad de los pacientes con se ha mantenido relativamente constante. Se
cree que un factor central en la persistencia de altas tasas de mortalidad en
estos pacientes es la inadecuada reanimación temprana. El equipo del Dr.
Baradarian llevó a cabo un estudio prospectivo para evaluar el papel de la
reanimación intensiva en la evolución clínica de los pacientes con HGIA. La
investigación incluyó a pacientes con HGIA complicada por inestabilidad
hemodinámica relacionada a la hemorragia. En primer término se realizó un
seguimiento de un grupo de pacientes (grupo de observación, n = 36), en los
cuales se registraron los tiempos entre la presentación con HGIA y la corrección
de la inestabilidad hemodinámica, el hematocrito y la coagulopatía. También se
recabaron prospectivamente datos de tratamiento médico, intervención endoscópica
y posterior evolución clínica. En un segundo grupo de pacientes (grupo de
resucitación intensiva, n = 36) se realizó un seguimiento similar, pero en este
caso los médicos que recababan los datos también aconsejaban al equipo de salud
a cargo del paciente. No hubo diferencias significativas entre los grupos
respecto de edad, sexo, comorbilidad, antecedentes de hemorragia
gastrointestinal o etiología del sangrado actual. El tiempo hasta la
estabilización hemodinámica y la corrección de hematocrito fue
significativamente menor en los pacientes del grupo de resucitación intensiva.
No hubo diferencias significativas respecto del tiempo transcurrido hasta la
intervención endoscópica, la duración de la internación o el número de bolsas de
sangre recibidas. El número de pacientes con infarto miocárdico fue menor en el
grupo de reanimación intensiva, y lo mismo sucedió con la mortalidad (1 muerte
vs. 4 muertes). La resucitación intensiva temprana de los pacientes con HGIA
reduce significativamente la mortalidad por inestabilidad hemodinámica,
concluyen los autores del estudio. Los médicos involucrados en la atención de
estos enfermos deberían enfocar sus esfuerzos en la rápida corrección de los
parámetros hemodinámicos, el hematocrito y la coagulopatía subyacente.

Año V, N° 98, Septiembre 2004