Objetivo:
El tratamiento triple parece tener una eficacia mayor en la curación de la
infección por Helicobacter pylori en los pacientes con úlcera péptica, en
comparación con los pacientes que presentan dispepsia de origen no ulceroso. Se
ha señalado que esta diferencia depende de la expresión de la proteína CagA, que
es más frecuente en los primeros. El objetivo de este estudio ha sido la
investigación de una posible asociación entre la positividad sérica para CagA,
la intensidad de la inflamación de la mucosa gástrica y el buen resultado de la
erradicación de la infección por H. pylori en pacientes con úlcera péptica y en
pacientes con dispepsia de origen no ulceroso.
Material y método:
El estudio se realizó en pacientes atendidos entre marzo de 2000 y marzo de 2001
en el Department of Gastroenterology, Hospital Vera Cruz; en todos los pacientes
se había indicado la realización de endoscopia gastrointestinal alta como parte
del estudio de un cuadro de dispepsia. Los participantes presentaron positividad
para H. pylori, tanto en la prueba rápida de la ureasa como en el estudio
histológico. Se determinó la intensidad de la inflamación de la mucosa gástrica
y se evaluó la positividad sérica para CagA mediante el uso de una técnica de
ELISA comercializada, todo ello antes de la administración de un ciclo de
tratamiento de 7 días para la erradicación de H. pylori con lansoprazol,
claritromicina y amoxicilina (30 mg, 500 mg y 1 g cada 12 h, respectivamente).
El resultado de la erradicación se estableció a las 8-24 de semanas de la
finalización del tratamiento.
Resultados:
En el estudio participaron 74 pacientes (edad media, 40,8 años; rango, 18-67
años; número de mujeres, 28). Se detectó positividad para CagA en el 48% de los
pacientes. El 54% de ellos presentaba úlcera péptica gastroduodenal. La
positividad sérica para CagA fue significativamente mayor en los pacientes con
úlcera péptica (62,5%), mientras que la negatividad sérica para CagA fue
significativamente mayor en los pacientes con dispepsia de origen no ulceroso
(67,7%). La intensidad de la infiltración por linfocitos y eosinófilos fue
significativamente mayor en los pacientes con positividad para CagA, a pesar de
que dicha intensidad fue similar entre los pacientes con úlcera péptica y en los
pacientes con dispepsia de origen no ulceroso. En un análisis de protocolo
individualizado, la erradicación de la infección tuvo éxito en el 93,2% de los
pacientes, con independencia de la positividad o negatividad para CagA. En este
tipo de análisis, el buen resultado respecto de la erradicación de la infección
fue comparable en los pacientes con úlcera péptica y en los pacientes con
dispepsia de origen no ulceroso, con independencia de la positividad o
negatividad para CagA.
Conclusión:
Nuestros resultados apoyan la posibilidad de que la positividad para CagA esté
asociada a la enfermedad ulcerosa péptica y a una intensidad mayor de la
infiltración por linfocitos y eosinófilos. La eficacia del tratamiento de
erradicación de la infección por H. pylori puede no estar influida por la
positividad o negatividad sérica para CagA.