Obesidad mórbida y complicaciones en el embarazo
Marie I. Cedergren, MD, PhD
Obstetrics & Gynecology 2004;103:219-224
Según evidencia un ensayo clínico sueco publicado en el número de febrero de
la revista “Obstetrics & Gynecology”, las mujeres con obesidad mórbida –índice
de masa corporal (IMC) igual o superior a 35– durante los estadíos iniciales del
embarazo presentan una mayor tasa de complicaciones que ponen en peligro la
salud de sus bebés.
Para la realización del estudio, los investigadores siguieron a más de 800.000
mujeres que dieron a luz entre los años 1992 y 2001 y observaron que las mujeres
con obesidad mórbida presentaban un mayor riesgo de complicaciones durante el
embarazo y el parto.
Además, y en comparación con las mujeres normopesas, sus bebés presentaban un
riesgo hasta 2-3 veces mayor de nacer muertos o de morir precozmente tras el
parto. De todas maneras, debe resaltarse que estas situaciones resultaron
altamente infrecuentes.
En palabras de la autora del estudio, la Dra. Marie Cedergren, de la Universidad
de Linkoping, Suecia, “estas evidencias deben motivar a las mujeres jóvenes a
llevar un control sobre su peso antes de planear su primer embarazo”.
Los trabajos previos habían mostrado que las mujeres obesas –IMC igual o
superior a 30– presentan una mayor probabilidad de sufrir complicaciones durante
el embarazo, caso de hipertensión arterial y diabetes en la madre, o de que los
bebés nazcan muertos o se requiera una cesárea. Estudios que, según apuntó la
Dra. Cedergren, “no habían analizado una muestra tan amplia de mujeres con
obesidad mórbida y embarazadas. Nosostros hemos incluido más de 16.000 mujeres
con un IMC de al menos 35, entre las cuales hasta 3.840 presentaban un IMC igual
o superior a 40”.
Los resultados muestran que las obesas mórbidas presentan un riesgo hasta 4-5
superior de desarrollar pre-clampsia que las mujeres normopesas. Asimismo, el
riesgo de aborto tras la semana 28 de gestación es hasta 3 veces mayor, mientras
que la necesidad de cesárea en estas mujeres es el doble de la normal.
La Dra. Cedergren también observó que la tasa de mortalidad de los neonatos era
muy superior en las mujeres con obesidad mórbida. Asimismo, los bebés
presentaban mayores índices de peso al nacer, así como menores índices en la
escala de Apgar –analiza la salud de los neonatos mediante varios factores, caso
de la tasa coronaria.
El riesgo de complicaciones en las mujeres obesas también fue mayores cuando se
compararon con las normopesas. Riesgo, en todo caso, inferior al que presentaban
las mujeres con obesidad mórbida. Por todo ello, la Dra. Cedergren concluye que,
“los embarazos de las mujeres con obesidad mórbida deben clasificarse como
embarazos de alto riesgo, razón por la que debe llevarse a cabo un cuidado
prenatal apropiado”.