Lesiones oculares ocasionadas por la práctica del fútbol

João A. Capão Filipe; Vitor L. Fernandes; Henrique Barros; Fernando Falcão-Reis; José Castro-Correia
Arch Ophthalmol. 2003;121:687-694.


El efecto de los traumas oculares puede ser muy grave y algunos deportes como el hockey, el béisbol y los deportes de raqueta, implican un riesgo especialmente alto y conocido. Según un estudio publicado en el último número de la revista 'Archives of Ophtalmology', los futbolistas pueden sufrir lesiones oculares severas asintomáticas, especialmente en el cuadrante temporal superior, por lo que quizá sería conveniente que los jugadores de fútbol usaran gafas de protección especialmente diseñadas para ellos con el fin de reducir los riesgos. 

Un grupo de oftalmólogos de la Universidad de Oporto analizó 163 individuos con lesiones oculares relacionadas con el fútbol. El 51% habían jugado al aire libre y el 47,2% en pista cubierta. En 5 casos el lesionado fue un espectador y en un caso un juez de línea. Un 27,6% eran profesionales, y el 21,5% escolares. El 93,3% de los estudiados eran varones, con una edad media de 23,2 años. La mayoría de las lesiones ocurrieron entre marzo y mayo y casi la mitad durante el fin de semana. 

La mayoría (79%) de las lesiones fueron resultado de un balonazo del jugador contrario o por rebote del balón (6%9. Un 6% fue por una patada directa. La lesión más grave fue debida a un arañazo de un jugador contrario. Un 95% de las lesiones se consideró no intencionada. Ningún paciente llevaba protección ocular y uno de los espectadores llevaba gafas en el momento de la lesión. 

En el examen inicial la agudeza visual fue normal (20/40 o mejor) en el 71% de los pacientes. La recesión angular y las lesiones periféricas vitroretinianas ocurrieron sobre todo en el cuadrante superior temporal. Un 42% de los afectados tuvieron lesiones vitroretininanas, pese a tener agudeza visual normal. No hubo asociación entre la gravedad de la lesión, la edad, el sexo, el tipo de fútbol practicado o la posición en el campo. 

Los autores concluyen que las lesiones severas son frecuentes, y que en ocasiones aparecen en pacientes sin alteraciones de la agudeza visual. Un modelo de laboratorio tendría importancia a la hora de explicar la mayor tendencia a lesiones en cuadrante temporal superior y podría ayudar a establecer el mejor modo de protección para reducir el número de lesiones.