Discusión
La primera descripción del CSS data del año 1951, por Churg y Strauss.
En los ´90 la ACR determinó el diagnóstico del Css con 4 de los 6 criterios:
1- Asma de moderado a severo
2- Eosinofilia periférica de más del 10 %.
3- Mononeuropatía o polineuropatía.
4- Infiltrados pulmonares.
5- Anormalidad de los senos paranasales.
6- Eosinófilos extravasculares.
En los casos de CSS con zafirlukast, dos pacientes tenían evidencia de CSS previamente, que al retirar los corticoides lo exacerbaron.
Así también posiblemente con los pacientes que recibían altas dosis de corticoides inhalados que suspendieron.
Impresiona que cada uno de estos casos entró en el espectro del curso natural de CSS, indolente enfermedad alérgica que evoluciona al asma con múltiples exacerbaciones, a la eosinofilia, y finalmente a la vasculitis sistémica eosinofílica.
Lo más probable es que las drogas desenmascararon o coincidieron con la progresión de la eosinofilia sistémica subyacente.
La incidencia de CSS varía entre 2.4 por millón de habitantes a 64 por millón de habitantes según los distintos autores. Esta última cifra coincide con la incidencia de CSS en pacientes recibiendo antileucotrienos.
Sin embargo, es interesante destacar que la biología de los leucotrienos y los eosinófilos no está aún bien comprendida. El bloqueo de los receptores cystinleucotrienos I favorece la vasculitis por la presencia de otros agentes, por ejemplo: leukotriene B 41.
Por otra parte los antileucotrienos modulan el componente asmático de la hipereosinofilia, pero no los efectos sistémicos que requieren corticoides.
Aquí se reportan 2 pacientes tratados con salmeterol y fluticasona que desenmascararon el síndrome eosinofílico sistémico.
Para muchos pacientes los antileucotrienos son seguros y ni el zafirlukast ni el montelukast tienen un rol causal del CSS.