Las mujeres que padecen un accidente cerebrovascular tienen menor probabilidad
de ser sometidas a pruebas diagnósticas estándar que los hombres con igual
afección.
El uso de distintas pruebas para el diagnóstico del accidente cerebrovascular (ACV)
isquémico es más frecuente en los hombres que en las mujeres, según un estudio
estadounidense reciente. El 62% de las muertes por ACV ocurridas en los Estados
Unidos se registran en mujeres, comentan el Dr. M.A. Smith y sus colegas de la
University of Michigan en Ann Arbor. Los expertos llevaron a cabo un estudio
poblacional biétnico para comparar el uso de pruebas diagnósticas en hombres y
mujeres con ACV isquémico. Para ello seleccionaron al azar a 381 pacientes (220
mujeres, edad promedio 74,3 años) con ACV isquémico identificados en el Proyecto
BASIC (Brain Attack Surveillance in Corpus Christi). Se examinaron las
diferencias por sexo en el uso de pruebas diagnósticas para el ACV. Se
construyeron modelos de regresión logística multivariada para la predicción del
uso de pruebas diagnósticas, con ajuste por edad, raza, hipertensión,
fibrilación auricular, diabetes, antecedentes de ACV, enfermedad coronaria,
disponibilidad de atención médica primaria, alta médica, puntaje en la escala
Rankin al momento del alta, y cobertura médica. Las proporciones relativas de
hombres y mujeres sometidas a alguna evaluación de la arteria carótida fueron
71% y 62%, a resonancia magnética 43% y 41%, a ecocardiografía 57% y 48%, y a
electrocardiograma 90% y 86%. Los modelos multivariados indicaron que las
mujeres tienen menor probabilidad de ser sometidas a ecocardiografía (riesgo
relativo 0,64) y a evaluación de carótida (riesgo relativo 0,57). No se halló
una asociación entre subtipos de ACV isquémico y sexo que pudiera explicar estos
resultados. Aun luego del ajuste por diferente variables, concluyen los
expertos, las mujeres con ACV tienen menor probabilidad de ser sometidas a
pruebas diagnósticas estándar que los hombres con igual afección. Esto revela
que es necesario incrementar el acceso de las mujeres con ACV a una atención de
calidad para este trastorno.