Los científicos la llaman la "paradoja" de la anestesia: el hecho de que algunos anestésicos pueden empeorar el dolor después de una operación quirúrgica.
Según un nuevo estudio, los llamados fármacos anestésicos
"nocivos" -utilizados comúnmente en todo el mundo- estimulan las neuronas para
que provoquen irritación tiempo después de que pasó la operación.
La investigación en Estados Unidos, publicada en las Actas de la Academia
Nacional de Ciencias (PNAS), podría conducir a un uso más extenso de los pocos
anestésicos que no tienen este efecto secundario.
Los científicos afirman, sin embargo, que actualmente la resolución de dolor
postoperatorio es una prioridad para los anestesistas.
La anestesia ha transformado a la cirugía gracias a la función que ejerce para
suprimir el sistema nervioso central e impedir la percepción de las heridas
quirúrgicas.
Pero a pesar de los avances de la ciencia y la anestesia, lo que hasta ahora no
se ha podido solucionar es el dolor postoperatorio, que puede ser un grave
problema.
Irritantes
Desde hace tiempo se sabe que ciertos fármacos como el gas isoflurano -aunque
son muy efectivos para inducir y mantener al paciente inconsciente- son en
realidad sustancias químicas irritantes.
Algunos médicos utilizan medicamentos para el dolor, incluso antes de
suministrar el anestésico, para poder disminuir este efecto.
El estudio más reciente, llevado a cabo en el Centro Médico de la Universidad de
Georgetown, revela que los efectos de este irritante siguen presentes incluso
después de que han pasado los efectos tanto del analgésico como del anestésico.
Los fármacos actúan sobre los mismos receptores de las neuronas que son
activados con el contacto de otras sustancias irritantes, como el ajo, la
mostaza o el chile.
En el experimento con ratones, los animales que no tenían estos receptores no
resultaron afectados con los gases "nocivos" anestésicos.
Pero cuando estos receptores se activan, esto no sólo provoca una sensación
inmediata de dolor, sino una excesiva sensibilidad en los circuitos cerebrales
del sistema nervioso.
En pacientes, esto significa que el dolor que sienten tras una operación
quirúrgica aumenta significativamente.
"Hasta ahora no se había reconocido que el uso de estos anestésicos provoca la
liberación de muchas sustancias químicas que estimulan a las neuronas, lo cual
causa más dolor e inflamación" afirma el doctor Gerard Ahern, quien dirigió la
investigación.
"La elección de un anestésico parece ser un factor importante para determinar el
dolor postoperatorio".
Hasta ahora no se sabe cuáles son los mecanismos específicos con los cuales los
anestésicos afectan las neuronas sensoriales, o con los que continúan causando
dolor e inflamación incluso cuando se usan durante la cirugía.
Aunque este efecto podría reducirse utilizando otros tipos de anestésicos, éstos
quizás no funcionen bien en otras áreas.
"Lo que quiere decir que todavía tenemos mucho qué estudiar para mejorar estos
fármacos" afirma el doctor Ahern.
Fuente: BBC Ciencia
![]()
Año IX, N° 144, Julio 2008