Los registros médicos electrónicos y los sitios web permiten una mayor accesibilidad de los pacientes a su historia clínica, acceder a servicios de atención sanitaria y comunicarse con su equipo de atención médica a través de Internet.


La ayuda de un farmacéutico a través de Internet mejora el control de la presión sanguínea en hipertensos, según un estudio del 'Group Health Center' de Estudios de Salud en Seattle (Estados Unidos) que se publica en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los resultados del estudio probaron que los pacientes con hipertensión que controlaban su presión sanguínea desde casa con la ayuda de un farmacéutico vía Internet experimentaron una mayor mejora en el control de su presión sanguínea que los pacientes que utilizaban la atención estándar.

La hipertensión es una de las principales causas de mortalidad en el mundo. La reducción de la presión sanguínea a través de fármacos antihipertensivos disminuye el riesgo de mortalidad y de discapacidad por enfermedad cardiovascular y renal, pero la hipertensión sigue sin estar bien tratada en la mayoría de individuos afectados.
Se han llevado a cabo muy pocos estudios y se sabe poco sobre la eficacia de los servicios web en el tratamiento de estos trastornos crónicos.

Los investigadores, dirigidos por Beverly B. Green, evaluaron si la atención de la hipertensión se podría realizar con éxito a través de la web sin visitas personales a la clínica. El ensayo incluyó a 778 participantes de entre 25 y 75 años que tenían la hipertensión sin controlar y que también tenían acceso a Internet. La atención se proporcionó a través de un sitio web seguro entre junio de 2005 y diciembre de 2007. El sitio web incluía servicios en línea que permitían a los pacientes enviar correos electrónicos a sus médicos, renovar medicaciones, pedir citas, obtener los resultados de pruebas y de información sobre salud.

Los participantes fueron asignados de forma aleatoria a seguir el cuidado estándar; controlar la presión sanguínea en casa y formación en el uso del sistema web sólo; y a realizar el control sanguíneo en casa recibiendo la formación web, además de un control por parte de un farmacéutico a través de comunicaciones vía internet. De los 778 pacientes, 730 completaron el primer año de seguimiento.

Los investigadores descubrieron que en comparación con los pacientes que recibían la atención usual, el grupo que sólo se controlaba la presión sanguínea en casa y a través de la web no mostraba un aumento significativo en el porcentaje de pacientes con presión sanguínea controlada.

Sin embargo, el grupo en el que se añadía la atención de un farmacéutico a través de internet al control en casa y a la formación en la web dio lugar a un 25 por ciento más de pacientes con presión arterial controlada en comparación con aquellos que recibían la atención estándar y un 20 por ciento más de pacientes con la presión controlada en comparación con los pacientes del control en casa y la web.

Los investigadores creen que incluir la atención de los farmacéuticos fue un éxito porque proporcionaban una atención planificada a una población determinada, aplicando los protocolos médicos y usaron información integral de los sistemas, compartieron los registros médicos con los pacientes y comunicaciones vía web para colaborar con los pacientes y sus médicos.

Según los autores, estos descubrimientos demuestran la eficacia de utilizar el control de la presión sanguínea en casa en combinación con la atención de farmacéuticos que supervisen la web para mejorar el control de la presión sanguínea en pacientes con hipertensión. Señalan que se necesitan más estudios para comprobar si este método de atención puede aplicarse a otras enfermedades crónicas, en otras instalaciones y disminuyendo costes.



Fuente: JAMA


   Año IX, N° 144, Julio 2008