SÍNDROME VISUAL DEL COMPUTADOR (parte 3)  

Paulina Quintanilla Kuny
Valeria Médez Kury 
(El Salvador) especial para Compumedicina.com



CAPITULO 3. ASTENOPIA .

3.1. Estrés Visual.
La palabra estrés (tensión) se refiere a un término médico que comprende todos los cambios que se operan en el individuo sometido a un esfuerzo. Estos cambios son adaptaciones normales que se desencadenan para poder llevar adelante la tarea. Las molestias aparecen cuando la reacción es exagerada.

Se presenta así un fenómeno de causa multifactorial y se acuña en algunos ámbitos científicos el término "estrés visual". Se lo define como "la inhabilidad de la persona para procesar determinada información visual de una manera confortable y eficiente". Dicho término se aplica al estrés general producido por entornos con grandes demandas de actividad visual y se manifiesta con reacciones físicas y psíquicas. 

Entre las primeras se describen cambios en el electroencefalograma, aumentos en la frecuencia cardiaca, cambios de frecuencia respiratoria, cambios en la respuesta eléctrica de la piel, etc.; entre las segundas: ansiedad, angustia, irritabilidad, depresión, fatiga, etc. 

El estrés visual está acompañado por todo el cortejo de molestias referidas al propio sistema visual. Cabe destacar que, como en toda situación de estrés, la reacción personal juega un rol determinante.

3.2. Visuales y no visuales
Ver es una actividad del organismo que implica una determinada armonía entre un sin número de factores, entre los cuales indudablemente destaca una adecuada agudeza visual. Sin embargo, si en la interrelación de todas las funciones involucradas en el acto de ver, una o varias fallan, la agudeza visual podrá ser normal pero la visión no será confortable. A esta situación se le conoce con el nombre de astenopia.

Las condiciones de vida del hombre moderno han modificado sustancialmente los requerimientos visuales del individuo en un lapso tan breve que el sistema visual no ha podido evolucionar al ritmo que se han modificado las demandas.
El hombre actual ha reducido paulatinamente su entorno visual. Si se analiza la vida diaria se verá que en la mayoría de las actividades las necesidades visuales se reducen a un entorno de sólo unos cuantos metros. Las horas pasadas en el interior de una casa, una oficina, una fábrica, etc. Los reducidos sitios de esparcimiento son sólo algunos ejemplos que señalan que, para la mayoría de los humanos, la visión se desenvuelve fundamentalmente en un espacio de unos cuantos metros. Si a ello se agrega el uso cada vez más frecuente de iluminación artificial, el incremento en las actividades que implican una visión fina (como son la lectura y la escritura), la tensión propia de la vida moderna y la contaminación ambiental creciente, entre muchos otros factores, no es extraño que, aun con una agudeza visual óptima, sean numerosos los individuos cuya visión no sea lo confortable que debiera. 
Las manifestaciones de la astenopia son características. El esfuerzo sostenido por mantener una visión lo más adecuada posible no puede mantenerse en forma constante por lo que, al ceder, el individuo experimenta una disminución en su visión o una confusión visual que si bien son transitorias, no por ello pasan inadvertidas. El cansancio ocular, producto de un esfuerzo muscular sostenido, puede evolucionar a dolor ocular e incluso cefalea (dolor de cabeza) que en ocasiones se acompaña de mareos de intensidad variable. El enrojecimiento ocular y el lagrimeo son acompañantes obligados de estos trastornos. A todos estos trastornos mencionados anterior mente se le llama "visuales".
El cansancio ocular es muy frecuente en los usuarios de computadora debido al gran esfuerzo que estos hacen durante todo el día. Generalmente este es producido por la mala ubicación de la pantalla, por el reflejo excesivo en la misma, por el ambiente demasiado cargado, ya sea por el aire acondicionado u otro factor como el humo del cigarrillo, por el color de las paredes. Etc.

Este esfuerzo ocular, generalmente va acompañado de cefalea o dolor de cabeza, dolor ocular, enrojecimiento de los ojos, lagrimeo, ojo seco, visión doble etc. el cual son producidos por el mismo esfuerzo que hace el usuario por ver la pantalla auque sus ojos estén cansados. 
Existen ciertos factores predisponentes que producen la cefalea, entre estos están los hereditarios, alérgicos, alimenticios etc. Al igual el ojo rojo, como el lagrimeo pueden ser producidos por alergias.
Entre las molestias no visuales tenemos el insomnio, náuseas, dolor torácico, dolor de espalda, tensión, dolor cervical, ansiedad, depresión, dolor de hombros y brazos, problemas menstruales, fatiga etc. 
Esto quiere decir que todos estos factores que inducen los trastornos visuales como los no visuales, sumado a los inadecuados factores ambientales como lo mencionados anteriormente hacen que el usuario no se sienta cómodo y padezca de estas molestias. 
Para entender mejor la astenopia analicemos brevemente algunas de sus principales causas. 
Factores Locales Locales, que pueden ser de origen: a) acomodativo, resultado de un esfuerzo 

- acomodativo, resultado de un esfuerzo anormal de la acomodación por defectos de refracción; 
- nervioso o retinal, por hiperestesia, anestesia o cualquier otra anomalía de la retina o trastornos nerviosos generales
- muscular, por incoordinación o debilidad de los Músculos extraoculares

Factores Oculares 
En este destaca por su importancia la presencia de una ametropía. Si la agudeza visual es deficiente, el individuo, al esforzarse constantemente por mejorar su visión, caerá en la astenopía. 
La corrección óptica de la ametropía no es garantía para evitarla, ya que ésta puede ser inadecuada. Una graduación óptica impropia puede ser la causa de una astenopia o agravar una ya existente.
Lo limitado del entorno visual hace de la acomodación una función imprescindible en la vida moderna, por lo que cualquier trastorno en esta función será igualmente motivo de astenopia. Acomodar implica igualmente converger. Acercar un objeto a los ojos y se verá como éstos deben converger para seguir observándolo. Si la convergencia es deficiente o francamente inadecuada, aun en presencia de visión y acomodación normales, la astenopia estará presente. Finalmente, para obtener una adecuada visión binocular, el cerebro tiene que recibir las imágenes proporcionadas por ambos ojos con un máximo de semejanza en cuanto a tamaño y forma. Si ello no ocurre, la confusión creada se traduce con frecuencia en astenopia. 
Brevemente enunciadas, todas estas situaciones que son ajenas propiamente a la agudeza visual del individuo, se convierten en factores prioritarios en el desarrollo de una astenopia. Pero existen además, otros factores. Un individuo con visión normal o con ametropía que ha sido corregida en forma adecuada y que carece de trastornos en la motilidad ocular y en la acomodación puede igualmente presentar astenopia Ello se debe a que en este trastorno intervienen igualmente otros factores. 

Factores Ambientales 
La naturaleza del objeto que se observa puede ser motivo de astenopia. El tamaño del objeto en sí, el número y dimensiones de sus detalles y la presencia o ausencia de contrastes hacen que el objeto sea fácil o difícilmente visible. Ejemplos de ello los tenemos en las cadenas de montaje de equipo electrónico, en los talleres de costura o en la actividad del relojero. 
En la iluminación intervienen varios factores tales como su cantidad o intensidad, su calidad, distribución, reflexión del material, contraste, tamaño del objeto, etcétera. 
La cantidad de luz requerida dependerá esencialmente de las necesidades particulares de la actividad y de los individuos que la desempeñan. Se han realizado numerosos estudios para determinar la iluminación óptima requerida en diferentes actividades, ya que una iluminación defectuosa o excesiva redunda invariablemente en astenopia. 
La calidad de la iluminación, es decir el tipo de luz, es asimismo un factor determinante en el bienestar visual. Se reconoce que es la luz natural la mejor fuente de iluminación, aunque tiene el gran inconveniente, para las necesidades modernas, de ser muy variable en las diferentes horas del día y en función de las condiciones atmosféricas, por lo que su control es difícil. Por otro lado, la iluminación artificial puede normalizarse en función de las demandas sin importar las condiciones ambientales. Los focos incandescentes (filamento de tungsteno) proporcionan una iluminación estable de buena calidad, teniendo como posible defecto el ser igualmente una fuente importante de calor. Es necesario recordar que el polvo y el tiempo disminuyen progresivamente la eficiencia de los focos. 
La luz neón y fluorescente no dan un espectro de iluminación continuo y presentan fluctuaciones, por lo que con frecuencia inducen cansancio visual. 
En todos los casos deberá tenerse especial cuidado en la colocación y distribución de la fuente de luz, que nunca deberá incidir directamente sobre los ojos del usuario, ni crear sombras o reflejos. 

Factores Individuales 
Un sujeto debilitado, cualquiera que sea el motivo, tiene dificultad para llevar a cabo actividades que en condiciones normales podría ejecutar sin esfuerzo alguno. De igual forma, tensiones y trastornos emocionales hacen que el funcionamiento normal del individuo se vea afectado en mayor o menor grado. Debilidad física y trastornos psicológicos pueden ser también fuentes de astenopia. 
En resumen, podemos decir que la astenopia es un trastorno que se presenta con creciente frecuencia, debido a los requerimientos visuales de la vida moderna, y que, si bien las ametropías son causa habitual. Y que existen muchos otros factores que intervienen en su presencia.
La adecuada corrección de una miopía o de un astigmatismo, por ejemplo, puede hacer que disminuya o desaparezca una astenopia, pero si en su origen intervienen otros factores tales como iluminación incorrecta y trastornos en la motilidad ocular, la corrección de la ametropía no producirá una mejoría en la astenopia. 
Entre las medidas que han demostrado ser útiles en estos casos, considerando los parámetros arriba señalados como normales, el control de la luz es sin duda la más importante. 
Como se ha visto, la astenopia es un acompañante habitual de las ametropías no corregidas o mal corregidas. Sin embargo, muchos otros factores intervienen, por lo que quien la padece deberá tener especial cuidado al analizar uno a uno estos factores y corregir, en lo posible, las fallas o limitaciones que éstos manifiesten. Y con ello, además de obtener una agudeza visual óptima, el individuo podrá tener una visión confortable. 



Próxima entrega: ESTUDIO REALIZADO EN 100 USUARIOS DE COMPUTADORA EN INTITUCIONES BANCARIAS DE EL SALVADOR