Introducción
En sujetos que recibieron braquiterapia con I-125 por cáncer de próstata se
comprueba a largo plazo buena calidad de vida relacionada con las funciones
urinarias, rectales y sexuales.
Pacientes y métodos
Los autores efectuaron un estudio prospectivo sobre 325 pacientes con cáncer
prostático localizado en quienes se practicó braquiterapia con I-125. Se
compararon las puntuaciones de calidad de vida, de función eréctil, de sangrado
rectal y de incontinencia urinaria antes y después del tratamiento, con
controles cada 6 meses luego del implante radiactivo.
Resultados
El promedio de síntomas y los valores de calidad de vida mejoraron desde el
inicio hasta los 6 meses iniciales del tratamiento (p<0,001), y luego se
mantuvieron sin cambios hasta la última consulta (p=0,6). No se comprobaron
diferencias en función de la edad, la raza, el empleo de terapia hormonal, el
tamaño de la próstata y las dosis de radiación utilizadas, refieren los
especialistas. La incontinencia se observó en el 1,2% de los casos y se vinculó
con resecciones transuretrales. La capacidad eréctil adecuada, encontrada en el
77,2% de los pacientes antes del tratamiento, se mantuvo sin cambios en el 50,6%
de los casos, estableciéndose relación significativa entre la potencia y la edad
(p<0,001). El 24% de los pacientes experimentaron sangrado rectal entre 1 a 3
años del implante, pero sólo el 2,8% mostró sangrados mínimos, relacionados con
una mayor dosis de radiación (p=0,023).
Conclusiones
Los resultados de la braquiterapia con I-125 en portadores de cáncer de próstata
presenta una adecuada preservación de la función rectal, urinaria y sexual, lo
cual repercute en un perfil favorable de calidad de vida.